
La conductora y comentarista Colomba Horta nos cuenta cómo se vive el Rally desde adentro, qué exige física y mentalmente, y por qué mantenerse en movimiento es parte de su equilibrio.
Velocidad, concentración, altas temperaturas y jornadas extensas. El Rally es mucho más que manejar: es una disciplina que exige preparación, coordinación y resistencia. Colomba Horta conoce ese mundo desde diferentes lugares. Durante años trabajó en producción y hoy lo vive frente a las cámaras, como conductora y comentarista de las transmisiones del Copec RallyMobil y del Campeonato del Mundo de Rally.
Conversamos con ella sobre sus primeros recuerdos, la exigencia que hay dentro del auto, su propia relación con el entrenamiento y lo que significa transmitir la adrenalina de este deporte.
¿Cómo te presentas cuando alguien te pregunta qué haces?
Conduzco Más Motor , programa de televisión que cubre motorsport, principalmente el Copec RallyMobil, además de lanzamientos de nuevos modelos en Chile y fuera del país. Se transmite a través de TNT Sports, Canal 24 Horas, HBO Max, Discovery Turbo para toda Latinoamérica. También soy comentarista y conductora de las transmisiones en vivo del campeonato.
¿Cuál es tu primer recuerdo del Rally?
Cuando el Rally comenzó, en el año 2000, yo tenía nueve años. Tengo recuerdos del estero Marga Marga, pero el más vivo es de 2003, en la elipse del Parque O’Higgins, cuando vino Tommi Mäkinen. Hubo un Super Prime nocturno, con muchísima gente, y recuerdo a mi papá animando el Rally a viva voz por micrófono.
Antes formabas parte del área de producción, ¿Qué ventaja te da el haber estado en la organización a la hora de cubrir el evento?
Conocer el evento desde adentro me permite entender su trastienda, las dinámicas, los tiempos, comprender quiénes son los distintos organismos involucrados, cómo se coordinan las distintas áreas. Conozco como ocurre el evento, y eso me ayuda a comprender realmente lo que estoy comunicando y a aportar datos interesantes para el espectador, hablando con mayor propiedad.
¿Qué extrañas de la producción y qué no extrañas para nada?
No extraño el estrés, las horas sin dormir ni la angustia de sentir que todo podía salir mal. Sí extraño estar donde ocurre la acción: en la ruta, escuchando los autos, viendo cómo disfruta la gente y sintiendo la emoción del evento. Ahora, desde el estudio, me pierdo esa parte.
¿Qué exige más físicamente: la producción o estar al aire?
Sin duda, la producción me exigía mucho más. Tenía que correr de un lado a otro, dormir poco y tratar de estar en mil lugares al mismo tiempo. La conducción es más estacionaria, aunque también puede ser agotadora: hemos llegado a estar cerca de ocho horas al aire, con pausas breves.
¿Has tenido la oportunidad de subirte a un auto del Rally? ¿Qué sentiste?
Sí, me subí en dos oportunidades. Primero con Pedro Heller, en un R5, y después con Andreas Mikkelsen, en un WRC. Con Pedro sentí cada movimiento de forma más brusca: el cuerpo se mueve de un lado a otro, incluso con todo el equipamiento de seguridad. Con Mikkelsen era distinto, más suave por la tecnología del auto; parecía que uno iba flotando. Perdí por completo la referencia de hacia dónde íbamos. Fue muy adrenalínico, entretenido y muy emocionante.
Tú que has visto de cerca el estado de los pilotos al terminar la carrera, ¿Qué les exige físicamente ese asiento?
Veo un agotamiento profundo. La adrenalina y la concentración exigen un cuerpo muy preparado. Hay tramos largos de más de 20 kilómetros a máxima velocidad, muchas horas dentro del auto y temperaturas muy altas en la cabina, además del equipo que llevan puesto. También existe mucha tensión en brazos y cuello por los movimientos bruscos y el trabajo con el volante. Y es importante recordar que el piloto no va solo: el navegante también está muy exigido.
Has tenido la oportunidad de conversar con los pilotos. Cuéntanos ¿Qué es lo que más te ha sorprendido sobre su preparación?
En Chile, prácticamente todos se dedican a otras cosas además de correr, por lo que muchas veces no pueden prepararse como quisieran, pero entienden la importancia de trabajar el cuerpo completo, la coordinación y los reflejos. También se preocupan del peso, porque cada kilo suma y puede afectar la velocidad del auto.
¿Cómo se cuida el bienestar de los pilotos durante el evento?
Lo principal es la seguridad: contar con todas las medidas y protocolos para actuar ante un incidente. También hay meses de trabajo preparando las rutas y el roadbook, un parque de asistencia adecuado y un cronograma que permita a pilotos y equipos organizarse. Incluso la transmisión en vivo es parte de ese apoyo, porque da visibilidad a su carrera y a sus auspiciadores.
¿Tienen espacios para prepararse o recuperarse físicamente durante el evento?
Generalmente cada equipo se preocupa de sus pilotos. En algunas ocasiones hay sesiones de recuperación, masajes o kinesiología, y algunos equipos llevan una bicicleta para entrar en calor. No suele existir un gimnasio instalado en el parque de asistencia; muchos entrenan antes en el hotel, pese a los horarios difíciles.
Cubrir eventos que duran muchos días y requieren bastante movimiento debe ser agotador. ¿Tú también te has preparado física y mentalmente? ¿Cómo?
Primero decidí bajar mis niveles de estrés. Durante un tiempo hice producción y conducción en paralelo, llegué prácticamente a un burnout y tuve que elegir cuidarme. Hoy me mantengo activa todo lo que puedo: entreno en BKT Training House principalmente fuerza, también cardio y lo complemento con yoga. No me caso con una disciplina; me importa estar en movimiento, idealmente al menos tres veces por semana. Además, voy a terapia psicológica para mantener el equilibrio.
¿Qué es lo más emocionante de cubrir el Rally?
Me gusta mucho el trabajo en equipo y la calidez que se genera. El Rally, además, es un deporte muy adrenalínico: los pilotos van a altas velocidades y es un deporte de alto riesgo. Transmitir esa emoción y sentir la energía de los espectadores es muy lindo. Una se empapa del gusto y de la adrenalina del deporte.
¿Qué le dirías a una niña que sueña con entrar al mundo motor?
Le diría lo mismo a un niño o niña que esté buscando entrar al mundo de los motores. Que crea en su sueño, lo visualice y trabaje muy duro por él. Que toque puertas, insista, pregunte y pida oportunidades. En Chile el mundo del motorsport es acotado, por eso hay que buscar y no perder nunca la curiosidad. Ya sea como piloto, navegante o conductora, puede empezar aprendiendo, viendo carreras, entrenando y conociendo cada vez más.
Si pudieras llevar tres productos ILUS, ¿cuáles elegirías?
Pensando en recuperar y entrenar, probablemente elegiría un set de mancuernas, un set de kettlebells y una pistola REZET de masaje. Si tuviera que elegir pesos, llevaría una mancuerna de siete kilos y medio, y una kettlebell de 10 o 12 kilos.
Moverse para encontrar el equilibrio
La historia de Colomba muestra que la preparación no se limita al momento de competir. También está en aprender a escuchar el cuerpo, bajar el ritmo cuando es necesario y encontrar una forma de mantenerse activa incluso cuando la agenda cambia todos los días.
En el Rally, como en el entrenamiento, la fuerza no es solo velocidad o resistencia. También es concentración, constancia, recuperación y equilibrio. Es seguir avanzando, adaptarse y estar preparado para el próximo desafío.
I Like You Fast. I Like You Strong. ILUS.